Un pesado aluvión de siglos ha ido sepultando en la oscuridad los orígenes de los pueblos, no es menor en el caso de Calamocha, poco se conoce sobre los antiguos pobladores y asentamientos de la comarca, los restos que se han ido encontrando permiten certificar la existencia de núcleos celtibéricos en el llamado campo de bello, las cuencas del río Pancrudo, campo de romanos, montes de Herrera y sierra de Cucalón.
El valle del Jiloca estaba habitado por la tribu celtíbera de los lusones que se extendían por la confluencia del Jalón con el Jiloca, que según Tito Livio resistió la dominación romana hasta el 77 a de C.
Tras la conquista romana de la península y después de cese de la resistencia celtíbera del invasor simbolizado por la caída de Numancia se puede asegurar la localización en Calamocha de la denominada "albónica" octava mansión de la Vía Laminum.
Las mansiones romanas tenían la función de servir de zonas de descanso a las legiones romanas.
En el itinerario de Antonino aparecen calzadas romanas en la que destacan la vía hercúlea que desde Ampurias (Gerona) bordeando el mediterráneo llegaba a Cádiz y la vía augusta que por Cesaraugusta (Zaragoza) se dirigía a Toledo y a Emérita Augusta (Mérida).
Como lazo de unión entre ambas aparece la vía laminium que unía las localidades de Saguntum con Bilbilis (Calatayud) situada a su vez sobre la vía augusta.
La mansión de augusta núcleo de la primitiva Calamocha se situaba en el paso obligado del puente sobre el río Jiloca por lo que esta calzada atravesaba el río.
Este itinerario en nuestros días correspondería a la nacional 234. Sagunto–Burgos.
De estas fechas tan solo se tiene noticias de la división de las diócesis que hizo XI Concilio de Toledo en 672 reinando el rey Wamba por la cual las tierras de la Ribera del Jiloca pasan a pertenecer al obispado de Zaragoza.
La invasión árabe comienza en España en 711 sin embargo hasta el siglo IX no se tienen noticias claras, a partir de esta fecha se conoce que la zona del Jiloca hasta Daroca y Calatayud guerreó bajo el mandato de la poderosa familia de los Banu-casi que llegaron a gobernar en Zaragoza.
La comarca del Jiloca fue escenario de cruentas batallas. Según datos del poema del Mío Cid a fines del siglo IX las huestes del Cid plantaron sus tiendas en el lugar del Poyo, ya que era un lugar estratégico para controlar la villa.
En el pinar de "Tevar" tuvo lugar una importante batalla en la que se enfrentaron las huestes del Cid y las musulmanas de Al-Mundir aliadas al conde de Barcelona resultando vencedor el Cid Campeador.
Tras la toma de Zaragoza en 1118 las tropas cristianas al mando de Alfonso I el Batallador, siguieron su avance hacia el sur en donde al llegar a los altos de Cutanda trabó batalla con las fuerzas sarracenas al mando de Al Iben Yussuf, emir de los almorávides. Fue una de las victorias mas sonadas de Alfonso que le abrió la ruta de Valencia, esta batalla tuvo lugar el 24 de junio de 1120.
A partir de entonces se inicia la repoblación de los territorios conquistados que a la muerte de Alfonso I y por testamento otorgado tres días antes de su muerte ocurrida el día 7 de septiembre de 1134, cedía sus reinos a las órdenes militares del Santo Sepulcro, San Juan y Templo de Jerusalén.
Esto hizo que los habitantes de la comarca se alzaran contra esta decisión y decidieran unirse a la causa de Ramiro Sánchez, pero Alfonso VII de Castilla ocupó todos los terrenos y ciudades incorporándolos a la corona castellana. El conde de Barcelona reclamó estos territorios que no pudieron regresar a la corona de Aragón hasta 1177 siendo rey Alfonso.
En 1142 Ramón Berenguer otorgó el Fuero de Daroca a estos territorios que comprendían desde Monreal hasta Singra. En este fuero se recogían los siguientes privilegios: Libertad para las personas y cosas comprendiendo a los pastores, yugueros y hortelanos tan amplios que solo debían servir a Dios y a sus amos. Exención de fonsadera. Redención militar. Pechada subsidios exacciones y servicios extraordinarios propia y plena jurisdicción civil y cuasi plena en lo criminal con legislación magistrados y jueces propios derecho a nombrar sus oficiales y notarios y procuradores para cortes dos por villa y dos por aldeas.
A efectos políticos y administrativos se dividió el territorio de la comunidad en seis distritos llamados sexmas que fueron. Langa, Sierra Campo de Gallocanta, Jiloca, Barrachina y la de honor de Huesa.
Dentro de los límites de la comunidad existían villas (seis) y lugares (102) de señorío secular y eclesiástico, verdaderos islotes feudales que no pertenecían a la Comunidad y cuyos habitantes obedecían a su Señor. Destaca en nuestra zona Cutanda que fue declarada villa de honor y que hasta principios del siglo XIX perteneció al obispado de Zaragoza fechas en las que como consecuencia de las desamortizaciones eclesiásticas fue incorporada al fuero común, perdiendo sus privilegios.
Estas tierras fronterizas serán constantes de disputas entre castellanos y aragoneses ambas coronas intentaban ganarse a los señores de la zona a través de otorgamiento de mercedes y exacciones que no dudaban en aprovechar.
Finalmente en 1211 estos territorios quedan otorgados definitivamente a la corona de Aragón siendo rey Pedro II de Aragón, este rey dio a estos pueblos un privilegio fechado el día 7 de septiembre de 1212 por el cual son declarados “pueblos francos, libres, ingenuos e inmunes. A todos los habitantes de la comunidad de Daroca entre los cuales se encontraban los territorios de Cella y Singra”.
En 1222, de regreso del sitio de Peñiscola, el rey Jaime I de Aragón castigó en Calamocha y castillo de Cutanda las deslealtades de los nobles aragoneses que seguían intrigando contra el rey.
En 1238 gracias a la ayuda de las gentes del Jiloca el rey consigue tomar Burriana.
Como consecuencia del matrimonio de Jaime II de Aragón e Isabel de Castilla, hija de Sancho IV comienzan nuevamente las luchas fronterizas quedando estos territorios tan dañados que, desde 1333 y durante seis años más, tuvieron que quedar exentos de pagar impuestos.
En 1356 una nueva lucha entre los Pedros, Pedro IV de Aragón y I de Castilla, hace que se extienda este enfrentamiento entre las tierras de la laguna, señorío de Molina y 1357 fueron asediados los castillos de Monreal, Singra, Campo de Cella y Singra, y nuevamente en 1364 estas tierras fueron arrasadas tomando Pedro I El Cruel los castillos de Báguena y Burbáguena y arrasando la ruta de Teruel.
EN 1449 estando el rey Alfonso V en los Ojos Negros se atrincheran las tropas en Calamocha para poder defender la frontera.
En 1453 Calamocha fue saqueada con doscientos jinetes, que también saquearon Navarrete, Lechago y otras aldeas fronterizas.
En 1461 se firma la paz tras producirse el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, los reyes católicos.
Durante la guerra de sucesión de España la comarca abrazó la causa del archiduque de Austria siendo sitiada y saqueada la ciudad de Daroca por las tropas del Borbón el 16 de diciembre de 1706, estas fueron auxiliadas por el pueblo.
Este apoyo y el triunfo del Borbón supuso que las comunidades aragonesas quedasen desfavorecidas cuando fue proclamado rey de España Felipe de Anjou, este quito todos los fueros y privilegios.
La constitución de 1812 supone una nueva división jurídica política y administrativa en la cual los antiguos reinos pasaban a ser espacios regionales.
Entre 1833 y 1937 se produce la división del reino en provincias y municipios, basándose en los planteamientos del Nuevo Régimen pero tomando como base la antigua división en reinos de España.
En esta época Calamocha ya era un importante núcleo que contaba, según los datos extraídos del diccionario de pascual Madoz en 1843, con 330 vecinos, y 1.400 habitantes, riqueza rústica y pecuaria 64.616 urbana 11302, industrial 258.480. Esto corresponde a los impuestos en reales de vellón que pagaban los vecinos.
Sin embargo ya entrada el Siglo XX y con la ley del régimen local del 55 surge una nueva clasificación y reorganización, apareciendo Calamocha como cabecera de comarca. Debido a la amplia gama de servicios que proporciona a todos los pueblos de la zona.
Calamocha es partido judicial desde 1910, antes pertenecía al partido judicial de Teruel
En el año 1971 se produce la incorporación de Luco de Jiloca, Lechago, El Poyo del Cid, Valverde, Olalla, Cutanda, Villarejo de los Olmos, Cuencabuena, Lechago, Navarrete del Río y Collados) al municipio de Calamocha con el fin de obtener ventajas que hasta ese momento no podían obtener.